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El Grupo Porto Napo Providencia embarcó 1 800 toneladas de carga en cuatro gabarras, que navegan con destino a Iquitos, en Perú.
La navegación por el río Napo dejó de ser una quimera. Ayer, zarpó desde Puerto Providencia (Shushufindi) una gabarra, cargada con maquinaria petrolera, con destino a Iquitos (Perú).
Es una de las cuatro que saldrán a lo largo de esta semana y con lo cual se quiere romper el mito de que el torrentoso afluente no es navegable. Esta ruta fluvial no solamente que ayuda a conectar a los océanos Pacífico y Atlántico, sino que también reactiva la vigencia del eje
Manta-Manaos.
El Grupo Porto Napo Providencia embarcó un total de 1 800 toneladas de carga. La jornada se inició muy temprano y con una temperatura que promedió los 40 grados centígrados. El intenso ajetreo y el ruido de los montacarga, tráileres, camionetas, volquetas y el rugir de las gabarras, fueron incesantes.
Los estibadores, que lucieron trajes jean azules, cascos blancos, gafas protectoras y botas punta de acero, se afanaron en la ubicación de la maquinaria, un taladro de perforación de la compañía Petrex SA El atracadero, ubicado a 50 km al sur de Shushufindi, registró un movimiento inusual de ecuatorianos, brasileños, argentinos, peruanos y colombianos.
El brasilero Dulcimar Pérez, encargo de la administración del puerto, operado por empresarios de ese país, con un tablero en sus manos, contó que las barcazas navegarán a 96 kilómetros por hora y con dos embarcaciones guías para esquivar encallamientos. “Estamos en la época más baja del año, tomaremos las precauciones”, asintió.
Antes del viaje, los técnicos hicieron un análisis del perfil del río y de las condiciones de navegabilidad, en esta época.
Luego de obtener los datos, Roberto Perujo, un argentino que labora para la agencia naviera Zanders, con una computadora portátil en sus manos,
aseguró que la navegación por el río Napo dejó de ser un simple proyecto. “Es una realidad que abrirá mercados inesperados para todos”.
Pasado el mediodía, una vez sellado el embarque y con el visto bueno de la Armada, la barcaza inició las maniobras preliminares para la partida.
Mientras eso ocurría, El brasileño José Roberto Da Silva, representante del Grupo Porto Napo Providencia, recordó que el proyecto arrancó hace cuatro años, con los estudios técnicos de factibilidad. “Hemos hecho una inversión de USD 3 millones en estudios, infraestructura, barcazas y viabilidad”.
El proyecto es aún más ambicioso de lo que parece. Se planifica el envío de carga a Leticia y Manaos. El intenso movimiento de ayer en Puerto Providencia llamó la atención de los lugareños. Miguel Ángel Moreira ya piensa en mejorar la infraestructura de su restaurante y en conseguir empleo en las barcazas.
Confundido entre la euforia y el asombro, comentaba que una vez que el puerto sea oficializado como punto estratégico de enlace entre el Pacífico y el Atlántico, cambiará la realidad de vida de esa parte de la Amazonia.
“Habrá menos pobreza, porque aumentarán las fuentes de trabajo”, aseguraba.
La partida de la gabarra también fue presenciada por Carlos Lara, gerente del Proyecto fluvial Manta-Manaos.
Reconoció que su propósito era hacer un levantamiento de la infraestructura del puerto, para transmitir toda esa información a la Presidencia de la República del Ecuador. “Queremos fortalecer estas iniciativas”.
El ruido de las barcazas no paraba hasta ayer en la tarde. Un pelotón de obreros y técnicos alistaba el zarpa de las tres gabarras restantes. El ajetreo incluyó la movilización de equipos de comunicación y de tecnología para asegurar la navegación.
En ocho días, los técnicos tendrán una idea clara de las dificultades que se pueden presentar en el río Napo, especialmente, en el tramo que conecta con el Amazonas.
Una empresa mixta
El río Napo, en Puerto Providencia, posee agua con profundidad de 7 a 12 metros, por ello, en la zona operan barcazas con calaje de hasta 1, 20 metros, sin problemas.
El Grupo Porto Napo Providencia busca la conformación de una empresa de economía mixta con participación del Gobierno. Los acuerdos están avanzados.
El proyecto le apunta al transporte de maquinaria petrolera, equipos de gas, maquinaria para la construcción vial y productos perecibles.
Las gabarras llegarán en ocho días al puerto de Iquitos, en Perú. Ese es el tiempo previsto, sin que se presenten contratiempos durante el viaje.
Fuente: El Comercio, Cuaderno 1, 19 de agosto de 2008
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